Mi jefa se ríe del afán reciclador de algunas de mi quinta, sí las que pondremos nuestro granito de arena y salvaremos un cachito de Amazonas o un trozo de la capa de ozono para que al menos una generación más pueda continuar respirando sin pagar, a base de amontonar al menos tres cubos en nuestra cocina o galería para poder separar basura orgánica, de plásticos, cristales y papelotes. Y me cuenta que ella es de la generación del 68, la del flower power, generación a la que ahora llama “la generación de las bombas” el lema actual de la cual es “Cambio flores por metralleta…me he cansado de protestar cantando”…cuál será nuestro lema de aquí a 10 años? qué le contaremos a la generación del 88? yo por si acaso continuaré con mi vena casi enfermiza recicladora!
Por cierto…en que cubo he de tirar las bandejas de “porexpan”?
Kaffeine escribió
“Els petits canvis son poderosos…”